a un simple recuerdo;
suspendido,
como música en el aire.
Pero, ¡ah, tan dulce es el recuerdo!
Extrañas premisas y miedos
nos han hecho abandonar todo.
Mas, si miedos no hubieran,
te diría:
"Ven a sentir el mar conmigo,
una vez más...
o mejor dicho:
¡para siempre!"
No hay comentarios:
Publicar un comentario