Nada...
ya nada puedo hacer...
Ni por ti...
ni por nosotros...
No puedo seguir buscando
flores en el desierto.
Además, eres una extraña criatura
que vive en un sueño incomprensible.
Por más que trato de compartir contigo el escenario,
me da miedo caer en la aberración,
me da miedo ayudarte a hacerte daño,
y por más que me pidas que te ayude,
sé que acabaría arrepintiéndome.
Y un llanto furtivo me acompañaría
para siempre...
No hay comentarios:
Publicar un comentario