Ya no vuelvas a aparecerte sobre aquel cerrito,
al lado del ángel blanco y frío.
Ya no te sientes a mi lado en esa banquita de madera,
no subas conmigo a la azotea.
Ya no camines conmigo por esas calles oscuras,
no me mires de cerca sobre el pasto...
Tú, Recuerdo, dime, ¿cómo te llaman?
¿Triste Nostalgia,
o Dulce Relato?
Si es la segunda, quédate,
pero no molestes.
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