Al amor de mi vida,
a quien me puede llevar en una botellita de vidrio colgada de su cuello.
Con quien puedo ser, puedo hacer, puedo decir, puedo poder...
Me siento la más fresca de las mañanas
la más alegre de las noches
la naranja tarde que todos sueñan
la naranja dulce...
(Llegaron estas palabras como una ola
de suspiros, mi cuerpo se expandió tanto
como la tarde fulgorosa que mencioné
y luego se hizo miniatura, miniatura...
como la palabra "dulce",
y tomó un descanso).
Sólo tú puedes sacarme de esa botellita
sin romperme,
me pintas estrellas en los labios.
Oye... a que nadie se imagina
cuánta imaginación tienes para pintar!
(Risa de naranja miniatura).
Hasta aquí por ahorita.
Con un beso me despido,
mi amor.
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